“Si quieres cambiar tu vida, empieza desde el comienzo”, extracto de “Yoga: The Alpha and Omega”

Sé cuidadoso con lo que comes, sé cuidadoso con lo que bebes. Sé cuidadoso de cómo mantienes y cuidas tu cuerpo. Las cosas pequeñas importan. Para un hombre simple, estas cosas no importan porque no va a ninguna parte. Una vez que comienzas el camino, todo importa.

Si estás tomando un baño todos los días – o no – importa.

Ordinariamente, no tiene importancia. Trabajar en el mercado, en la tienda, no tiene importancia si has tomado un buen baño o no. De hecho, si has estado tomando un buen baño todos los días puede ser una perturbación en tu mercado. Puedes sentirte tan liviano que ser astuto sería difícil; puedes sentirte tan fresco que engañar puede ser difícil. Tú puedes sentirte tan virgen, inocente, que explotar puede casi llega a ser imposible. Estar sucio puede ser una ayuda en el mercado, pero no en el templo. En el templo tienes que estar tan fresco como las gotas de rocío, tan limpio como las flores; sólo entonces puedes ingresar al santuario. En el templo, donde dejas los zapatos, dejas todo el mundo y todas las cargas de él. No las entres.

El baño es uno de los fenómenos más hermosos – muy simple, pero si comienzas a disfrutarlo, llega a ser una meditación para el cuerpo. Simplemente sentarse debajo de la ducha y disfrutarlo, balancéandose o tarareando una canción o pronunciando un mantra – entonces, llega tener el doble de fuerza. Si estás sentado debajo de la ducha y pronunciando “aum” y el agua cae en tu cuerpo y el aum cae en tu mente, estás tomando una ducha doble: el cuerpo está siendo purificado por el agua, pertenece al mundo de los elementos y tu mente está siendo purificada por el mantra aum. Después de este baño te sentirás listo para orar, querrás orar. Después de este baño y el mantra te sentirás totalmente diferente; tendrás una cualidad y un aroma diferentes a tu alrededor.

Shauch, pureza. Significa pureza con respecto a la comida. Pureza. Con respecto al cuerpo, pureza con respecto a la mente – tres capas de purezas. Y la cuarta, que es tu ser, no necesita pureza porque no puede ser impuro. Tu centro más interno siempre es puro, siempre es virgen, pero ese centro más interno se cubre de otras cosas que pueden llegar a ser impuros, que pueden llegar a ser impuros todos los días. Usas tu cuerpo todos los días; se junta el polvo. Usas tu mente todos los días; se juntan los pensamientos. Los pensamientos son como el polvo. Viviendo en el mundo, ¿cómo puedes vivir sin pensamientos? Tienes que pensar. El cuerpo junta polvo, se convierte en suciedad; la mente junta pensamientos y se convierten en suciedad. Ambos necesitan un buen baño de limpieza. Debe llegar a ser parte de tu estilo. No debe ser tomado como una ley; debe ser sólo una forma de vivir hermosamente.

Y si te sientes puro entonces se abren inmediatamente otras posibilidades porque todo está vinculado a todo; es una cadena. Y si quieres cambiar la vida siempre comienza desde el comienzo.

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