Aprendiendo a respirar: la respiración profunda

Las fosas nasales están preparadas para filtrar el aire, liberándolo de impurezas. Es por eso que la respiración en yoga debe ser nasal.

La respiración profunda es la base de la práctica del yoga. Todo ejercicio respiratorio de yoga comienza siempre con una exhalación. Inicie la respiración profunda inhalando el aire y comenzando a llenar la base de los pulmones, luego la parte media y por último la parte alta. De este modo, combinará los tres tipos de respiración mencionada anteriormente.

A continuación, vacíe el aire de los pulmones desde abajo hacia arriba. Puede ayudarse comprimiendo los músculos abdominales.

Ahora inhale. Ingrese el aire por nariz, sin que los orificios se contraigan, o sea, sin esfuerzo. Comience realizando la respiración baja y enlácela con la media y luego con la alta o clavicular. Exhale desde abajo hacia arriba hasta expulsar todo el aire.

Durante la exhalación la actividad se centra en los músculos abdominales que comprimen la base de los pulmones. La respiración debe ser suave, profunda y lenta. Practique hasta dominar la técnica para que la respiración surja espontáneamente, sin esfuerzo, de manera natural.

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