Asanas para fortalecer la espalda

Bhujangasana, asana para fortalecer la espaldaComo les contamos en la nota “La práctica de yoga y sus efectos sobre la columna”, la espalda es como el receptor de todas las tensiones que vamos acumulando a lo largo del día, de los meses, de los años… La llenamos de peso, y cuando estamos con problemas decimos que “los llevamos sobre nuestras espaldas”…pues bien, ya vemos como tanto material como simbólicamente maltratamos a nuestra columna vertebral, eje de todo nuestro esqueleto.

Es por eso que te traemos tres sencillos asanas, muy efectivos para estirar, relajar y mimar un poco a esta parte del cuerpo tan maltratada. Luego de practicar esta sencilla secuencia te sentirás liviano, relajado, libre…

No tiene contraindicaciones y recomendamos realizarla todos los días, por la mañana y por la noche. Sentirás los resultados inmediatamente… ¡a aprenderla y disfrutarla!

1º Nos tumbamos boca abajo sobre la esterilla y empezamos por la posición más sencilla: Bhujangasana o postura de la cobra. Seguro que están familiarizados con esta postura. Es una de las que primero se aprenden, pero no quiere decir por esto que no sea poderosa. Es una asana, sin embargo, en la que debemos tener cuidado con no ir más allá de nuestros límites. La espalda es una parte muy delicada y es fácil lesionarse. Podemos mantener cobra unas 10-15 respiraciones. Lo ideal es que seamos capaces de estirar completamente los brazos, manteniendo las muñecas bajo la línea de los hombros.

2º Apoyamos la cabeza sobre la esterilla (girada bien a derecha o bien hacia la izquierda) y nos preparamos para la siguiente asana: Salabhasana o postura de la langosta. En esta postura, las lumbares dan todo de sí, y notaremos mucha tensión si somos principiantes. No importa si al principio solo podemos levantar piernas y tronco algunos centímetros, con la práctica podremos elevarnos con mucha naturalidad. Lo ideal es que únicamente la cintura se apoye en el suelo, pero requiere práctica. Recuerden que en el yoga nada se consigue en cinco minutos. En este asana bien podemos permanecer 10 respiraciones, o, si nos cuesta demasiado, hacer grupos de cinco o tres respiraciones.

3º Volvemos a descansar sobre la esterilla, y nos preparamos para la asana más exigente de este grupo: Dhanurasana o postura del arco. No recomendamos realizar esta postura hasta que no tengamos cierta soltura con la cobra y con la langosta. Lo más sencillo es subir con las piernas separadas para, una vez nos hayamos elevado, juntarlas todo lo posible (lo ideal es juntar las rodillas). Es una postura muy poderosa, que espalda y columna agradecen sinceramente, pero no conviene abusar a la hora de mantenerla. Lo más importante es escuchar a nuestros cuerpos, que siempre nos hablan… y nos agradecen.

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