Ejercicio de meditación para el final del día

“Meditación antes que medicación”, dice una frase popular… y es totalmente cierta. La meditación, esa práctica milenaria que ante la vista de muchos occidentales aparece como algo “sagrado” y a lo que sólo los grandes iluminados pueden acceder, es en realidad un maravilloso regalo que podemos hacernos diariamente, una caricia al alma, un recreo a la conciencia… Un desapego momentáneo del mundo tangible, un dejar fluir la energía sin obstaculizarla, una purificación de nuestro ser interior.

Para comenzar a practicarla, debes primero buscar algún momento del día en el que puedas dedicarte un tiempito: para comenzar, quince minutos están más que bien. Luego sentirás la necesidad de prolongar ese ratito luminoso cada día un momento más.

Como segunda pauta, debes asegurarte de que nadie te interrumpa, que el ambiente sea armónico (luz tenue/oscura, silencio o una música suave, un rico aroma… todos podemos crear un buen entorno!) y de abrigarte levemente, ya que al meditar la temperatura puede bajar unos grados, por la quietud del cuerpo.

¿Cómo empezar? Nosotros iremos enseñándote diversas técnicas para lograr una meditación profunda y productiva. La primera que te brindamos es muy sencilla. Está pensada para realizar al final del día, antes de dormirte.

Sentado en posición de loto o acostado, con las palmas hacia arriba, aquieta la mente, deja que los pensamientos pasen por ella pero que no permanezcan: ya habrá tiempo para ellos, ahora debes dejarlos ir. Una vez calmada, concéntrate en tu cuerpo: recórrelo con el pensamiento y en la medida que los invocas, inhala profundamente y al exhalar, relaja cada músculo, cada vértebra, cada célula. Que no quede nada de tensión en él.

Luego visualiza y trata de sentir tu cuerpo envuelto en una Luz Blanca y Radiante. Los primeros cinco minutos siente intensamente la conexión entre tu cuerpo exterior y la Gran Presencia de esa hermosa energía sanadora dentro de ti, enfocando tu atención en el corazón y viéndolo como un gran Sol Dorado.

Ama esa luz, siente como penetra tus poros, como va sanando lentamente cada rinconcito de tu cuerpo y de tu alma. Envuélvete en la luz y siéntete protegido dentro de ella.

En esta meditación podrás permanecer el tiempo que quieras, sintiendo como te llenas de paz y bienestar para afrontar el día siguiente.

2 comentarios en “Ejercicio de meditación para el final del día

  1. Hace poco empece a meditar y me hace muy bien. Generalmente lo hago acostado antes de dormirme con un audio que baje de youtube. Me duermo sin darme cuenta y despierto relajado. Lo recomiendo a todos

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