El vegetarianismo, ¿Es adecuado para los niños?

Vegetarianismo y niñosEn el momento de ser padres, muchas parejas vegetarianas se encuentran ante la duda de cómo alimentar a sus niños. ¿Deben llevar la misma dieta que ellos? ¿Les sucederá algo si no comen carne? ¿Están los estómagos infantiles preparados para la ingesta de fibras diaria? Y, como estos, muchos interrogantes más. Llevar una dieta vegetariana se convierte en una opción que puede ser bastante sana para los adultos que la sigan convenientemente, de manera informada y equilibrada.

Pero, más allá de lo saludable que resulte esta alimentación, los padres están guiados por un amor y respeto hacia los animales, que quieren transmitir a sus hijos desde los primeros años de vida. Esto es totalmente válido y un hermoso gesto de amor y educación.
Sin embargo, llevada sin control, una dieta con ausencia de carne puede presentar deficiencias nutricionales que han de ser suplidas mediante complementos vitamínicos y nutricionales para evitar problemas de salud. Si esto es así en los adultos, ¿la dieta vegetariana es adecuada para los niños?

Según distintos documentos de consenso y organizaciones internacionales, una dieta vegetariana para niños a partir de los seis meses conlleva riesgos de ser insuficiente en cuanto a nutrientes necesarios para los niños pequeños. El riesgo aumenta especialmente en las dietas veganas (vegetarianas estrictas), que excluyen cualquier alimento de origen animal.

Las dietas vegetarianas excluyen, en distintos grados, los productos animales; las veganas los excluyen todos. La principal preocupación respecto a estas dietas es el pequeño pero considerable riesgo de deficiencias nutricionales. Estas incluyen el hierro, el zinc, la riboflavina, la vitamina B12, la vitamina D y el calcio (sobre todo en las veganas) e insuficiente ingesta de energía. Estas deficiencias son mayores en las situaciones en las que hay un aumento de las necesidades, tales como en lactantes, niños y mujeres embarazadas o que están lactando. Aunque la inclusión de productos animales no asegura automáticamente una dieta apropiada, es más fácil conseguir una dieta equilibrada con ellos que sin ellos. Una dieta vegetariana con huevos, leche y derivados proporciona proteínas de alta calidad y también aporta suficientes vitaminas del grupo B y calcio.

Los problemas pueden presentarse con las dietas veganas. Los lactantes y los niños pequeños (6- 24 meses) alimentados con estas dietas tienen que recibir una gran variedad de proteínas vegetales; cada comida debe contener dos fuentes complementarias de estas proteínas, tal como legumbres acompañadas de trigo, o arroz con lentejas. Dietas veganas muy restrictivas o macrobióticas (dieta vegetariana restrictiva asociada con fidelidad a alimentos naturales y orgánicos) pueden ocasionar efectos adversos graves y deben desaconsejarse durante el periodo de alimentación complementaria. Conllevan alto riesgo de deficiencias nutricionales y se han asociado con malnutrición proteico-energética, raquitismo y retraso del crecimiento y del desarrollo psicomotor en lactantes y niños.

Si no son llevadas adecuadamente por un nutricionista y suplidas en las proporciones correctas las cantidades de hierro y proteínas que ofrece la carne, a menos que se utilicen suplementos nutricionales o productos fortificados, las dietas vegetarianas no logran cubrir las necesidades nutricionales en la niñez.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.