Las flores de Bach

Los 38 remedios descubiertos por el Dr. Bach forman un sistema de curación completo dirigido fundamentalmente a establecer la paz mental y modificar nuestra actitud emocional. Como cada individuo reacciona de modo diferente delante de una misma impresión, el remedio para un mismo estado emocional, variará según la persona que lo tome.

El Dr. Bach dio mucha importancia a los aspectos emocionales del individuo y fue tras el estudio de los mismos que llegó a la conclusión de que la raíz de la enfermedad estaba en la falta de armonía interior.
Evidentemente, hay que aliviar el dolor físico o las molestias, como por ejemplo, en la picadura de un insecto con un diagnóstico de protocolo, pero no debe ignorarse la actitud emocional, puesto que el estado de ánimo positivo es la clave para la recuperación.

Las Flores de Bach son un medio suave para restaurar la paz mental. Solo cuando se posee la paz interior se puede dar al Ser una oportunidad para combatir la raíz de las enfermedades utilizando los propios medios de curación del cuerpo.

Es un método asequible a cualquier persona porque con un poco de práctica se puede determinar que esencia es la que se necesita tomar y para ello el Dr. Bach agrupó los 38 remedios en los siguientes 7 grupos que se estudian en detalle más adelante, en este curso:

GRUPO I – Los que tienen miedo
Rock Rose, Mímulus, Cherry Plum, Aspen, Red Chesnut.

GRUPO II – Los que sienten incertidumbre
Cerato, Sclerathus, Gentian, Gorse, Hornbeam, Wild Oat

GRUPO III – Los que no muestran interés por el presente
Clematis, HoneySuckle, Wild Rose, Olive, White Chesnut, Mustard, Chesnut Bud

GRUPO IV – Los que se sienten solos
Water Violet, Impatiens, Heather

GRUPO V – Los Hipersensibles
Agrimony, Centaury, Walnut, Holly

GRUPO VI – Los que están desesperados y abatidos
Larch, Pine, Elm, Sweet Chesnut, Star of Bethlehem, Willow, Oak, Crab Apple

GRUPO VII – Los que sufren por los otros.
Chicory, Vervain, Vine, Beech, Rock Water

¿Cómo actúan las esencias florales?
Las terapias energéticas consideran la existencia de siete principales centros de control y distribución de la energía en el organismo.
Estos centros de control son los siete chakras principales.
Existen, además 21 centros o chakras secundarios y otros 49 chakras menores.

Cada uno de los chakras principales, está íntimamente relacionado con una función orgánica y emocional a través de una glándula.
La característica fundamental que unifica a las diferentes terapias energéticas es que el terapeuta busca siempre, interpretar y aplicar cual es el propósito de evolución relacionado con cada paciente y su situación particular; siendo el paciente y el terapeuta una unidad indivisible que crece conjuntamente.

Entre estas terapias se encuentra la terapia floral. Las flores actúan sobre la estructura energética del paciente. Desde allí ejercen su influencia en lo psíquico y lo físico.

Bach explicó así la acción de las flores:
“La acción de estos remedios es elevar nuestras vibraciones y abrir canales para la recepción del Ser Espiritual, para inundar nuestra naturaleza con la virtud particular que necesitamos y borrar los defectos que causan dolor. Son capaces, al igual que la música hermosa o cualquier otra cosa de elevación gloriosa que nos da inspiración, para elevar nuestra naturaleza interna y acercarnos a nuestras Almas, de darnos paz y aliviar nuestro sufrimiento. Curan, pero no atacando la enfermedad, sino inundando nuestros cuerpos con las vibraciones de nuestra naturaleza superior, en presencia de la cual la enfermedad se disipa como la nieve al sol. No hay curación real a menos que haya un cambio en la perspectiva con la cual hombre ve el mundo, que da el logro de la paz y de la felicidad interna”.

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