Paramahansa Yogananda: el yogui que trajo a Occidente el valor de la meditación y el yoga

Su sabiduría

“Este admirable planeta en rotación y nuestra individualidad humana no nos fueron concedidos con el mero propósito de que pudiésemos existir por un tiempo y desaparecer luego en la nada, sino con el fin de que nos preguntásemos qué sentido tiene todo.
Así pues, vivir sin comprender la finalidad de la vida es una torpeza y una pérdida de tiempo. El misterio de la vida nos rodea, mas se nos ha otorgado inteligencia para descifrarlo”.

“Cuando trasciendes la conciencia de este mundo, sabiendo que no eres ni el cuerpo ni la mente y sintiéndote, no obstante, más consciente que nunca de que existes, esa conciencia divina es tu naturaleza real. Eres Aquello en lo cual se origina todo lo existente en el Universo”.

“Transfórmate a ti mismo y habrás cumplido con la parte que te corresponde para ayudar a transformar el mundo. Todo ser humano debe realizar un cambio en su vida si desea vivir en un mundo pacífico, y éste no alcanzará la paz, a menos que tú mismo comiences a empeñarte en establecerla. Es sólo desterrando el odio de nuestros corazones como nos será posible vivir de modo semejante a Cristo”.

“No son realmente los pensamientos efímeros ni las brillantes ideas los que rigen tu vida, sino más bien los simples hábitos de cada día. Vive en forma sencilla y no te dejes atrapar por las complejidades del mundo, pues es demasiado exigente. Cuando finalmente logras obtener lo que anhelabas, los nervios están agotados, el corazón maltrecho y hasta los huesos te duelen. Adopta la determinación de desarrollar tus facultades espirituales desde ahora en adelante. Aprende el arte de vivir con rectitud. Se feliz ¡ahora!”

“nacimiento, diversión, patrimonio, vejez y la vida a concluido. Eso no es vivir. La vida es mucho mas profunda y maravillosa que eso. Cuando conoces a Dios, toda tristeza se desvanece. Las personas a quienes amaste y que te arrebato la muerte están contigo nuevamente, en la Vida Eterna”.

“Una vez que hallas obtenido todas las cosas materiales, te hartarás pronto de ellas. Mas existe algo que jamás hastiara, ni en la vida ni por la eternidad: el gozo siempre nuevo que se experimenta en la comunión con Dios. El gozo que permanece siempre igual puede causar tedio, mas cuando constantemente se renueva y es continuo te deleitara por siempre. Semejante gozo puede experimentarse en los estados de meditación profunda”.

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