Viviendo en armonía con lo que nos rodea: consejos para cuidar la ecología

Nuestro entorno, nuestra fuente de vida… los cuatro elementos se conjugan y dan bienestar y cuidados al ser humano. Sin embargo éste se empeña en dañarlo y en gastar todos sus recursos, en derrochar los regalos que la Naturaleza nos da.

Vivir en armonía con tu entorno es la mejor opción para que la vida fluya con la naturaleza y recuperar el equilibrio vital que nunca debería haberse perdido.

Con consejos simples y fáciles de cumplir, cada ser vivo sobre la tierra aportará su granito de arena para cuidar el gran hogar que nos acoge y que pide a gritos que lo queramos…

– No derrochar agua. Cerrar los grifos cuando no se usan y repararlos si están dañados. Mantener una ducha antes que un baño de inmersión. Regar por las noches.

– Existen los productos de limpieza ecológicos. Se pueden adquirir en las tiendas que venden elementos naturales. El beneficio es que no son tóxicos. No perjudican el planeta y no ocasionan alergias ni irritaciones.

– Prescindir de los detergentes ya que son sumamente agresivos. Se puede limpiar con limón o bicarbonato el ciento por ciento de la suciedad que se acumula en un hogar.

– Las pinturas ecológicas son la mejor alternativa a la que habitualmente se utiliza y que aunque se diga que no contamina ni produce problemas en la piel, suele ocasionar alergias y predispone a situaciones de asma y enfermedades bronquiales.

– Con respecto a la basura en determinados países ya es un delito no separarla en distintos contenedores especialmente preparados para recibir material orgánico, plásticos, envases y vidrios. Más de la mitad de lo que se desecha es reciclable.

– Intentar no comprar alimentos en pequeños envases plásticos como zumos individuales o galletas. Se puede incorporar la bebida en una botella de cristal y comprar alimentos sueltos para evitar el uso en exceso que se hace del papel. Lo ideal es comprar envases grandes que se pueden utilizar las veces que sean necesarias.

– Consumir la energía necesaria. Apagar la luz de las habitaciones en las que no hay nadie. Comprar bombillas de bajo consumo. Descongela la nevera cuando haya mucho hielo ya que eso aumenta el consumo de energía.

– Evitar las compras compulsivas. La ropa ecológica ya se vende con más naturalidad y es posible conseguir prendas hechas de bambú, caucho o maíz. Productos que no contienen pesticidas, son respirables, hipoalergénicos y ciento por ciento naturales.

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